Autoestima ¿Como aumentarla?

Me encanta compartir mis experiencias. Mis conocimientos. Es una de las razones por las que me apunté en el curso de Ángel Lafuente. Quería COMUNICAR

El objetivo de este blog, no es sólo contarles historias de mi vida. Es llegar a todos ustedes, transmitir lo que voy aprendiendo. Para mi es todo un éxito… si al menos… a uno de ustedes le resulta útil, le motiva, le empuja… a realizar sus sueños... sus objetivos.

Anoche. Llegué a casa. Encendí el ordenador. Quería ver si alguien había expresado su opinión en alguno de mis artículos. No fue así, la verdad es que sólo hacía cinco horas que lo había mirado por última vez. Sí tenía un comentario en mi muro personal. Escrito por un compañero de la Universidad. Leerlo aumentó mi autoestima. Automáticamente me recordó un capítulo del libro “Vivir sin miedos”, de Sergio Fernández.


El capítulo tiene como título: “¿Es fan de su gente?”. Hacía tiempo que quería comentar algo sobre este tema. Pero anoche fue el momento perfecto. La confianza que muchas personas han depositado en mí, incluyendo este comentario, marcaron el punto de inflexión. 

Ahora es el momento”, pensé.

Voy a citar varias frases del capítulo. Me parecen muy interesantes y estoy totalmente de acuerdo con ellas. Las tengo subrayadas… como todas las frases que me han llamado la atención al leerlas.

Venciendo al Miedo Escénico. Mi Primera Presentación.

Ayer era el gran día. Como comenté, la única opción que me quedaba, era echarle valor. Si mi nombre salía elegido para hablar en público, saldría y daría todo de mí. Quería hacerlo lo mejor posible.

Los nervios estaban presentes desde el día anterior. Manos frías, palpitaciones, respiración acelerada, malestar estomacal, miedo al error, al ridículo, al juicio negativo, dos horas de sueño ... 

Comenzó el curso a las 16:30. El profesor dio paso a posibles sugerencias y preguntas. Apenas las escuchaba. Yo estaba más pendiente de cuando iba a empezar a sacar nombres de los sobres. 

Empezó, por el sobre de las presentaciones. Pensé que iba a sacar mi nombre a la primera, como el día anterior. Pero me equivoqué. Salieron unas tres personas a exponer. De repente, llegó el momento. Extrajo del famoso sobre mi nombre, y con una suave y respetuosa sonrisa, me preguntó si me atrevería. No había terminado de hacerme la pregunta, y yo ya estaba levantándome de la silla. Si no lo hacía así, me pasaría lo mismo del día anterior.

Miedo escénico ... mi oscuro pasajero

Yo sabía que tenía miedo escénico. Lo que no sabía es que era tan exagerado. En el primer día de taller "Hablar SIEMPRE con eficacia" teníamos que poner nuestro nombre, voluntariamente, en unos de los sobres indicados por el profesor. Uno ponía "Presentación", otro "Diálogo Sorpresa", otro "Diálogo y Coloquio" y por último "Otros".



Pensaba que el tema de las exposiciones sería a partir de hoy. Bajo esta perspectiva escribí mi nombre en un papel, lo doblé y lo metí en el sobre "Presentación". Se trataba de subir a la tarima y hablar de mi durante unos 3 minutos escasos. Delante de todos los compañeros y compañeras del curso. Somos unas 90 personas más o menos en el taller.

La sorpresa me la llevé después del descanso. Al volver, el profesor dijo que iba a empezar con las exposiciones (ya aquí me puse de los nervios). Decidió empezar por las presentaciones (más nervios sumados a los anteriores).

De repente, saca un papel, doblado exactamente igual a como lo había hecho yo. ¡¡No me lo puedo creer!! pensé, ¡¡No puedo ser yo la primera!!, ¡¡No puedo!!. Pues sí, era mi papel y era mi nombre el que gritó en alto.

Compartir

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More