Cuenta de Jugar. Ejemplo de Uso.

Hace ya un tiempo les hablé del sistema JARS como método para gestionar su dinero.
 
La cuenta de jugar es una de las cuentas de este sistema. El dinero almacenado aquí, tiene como finalidad cubrir "mis caprichos", algo que me haga feliz y que me haga sentir "rica". 

Esta cuenta se queda con el 10% de todos los ingresos que recibo y T. Harv Eker (creador de este sistema) nos dice que debemos gastar este dinero mensualmente, sin embargo, si tengo algún capricho que conlleve más dinero que lo que tengo acumulado (escapadas de fin de semana, viajes cortos, etc.), puedo acumular durante unos meses, para darme ese lujo pendiente.

Hace ya un tiempo largo, un amigo cercano me contaba cómo, de vez en cuando, dedicaba la noche del viernes para, según sus palabras, "darse un homenaje". Me hizo mucha gracia esta definición y la he adoptado para mí. La utilizo cada vez que me quiero dar un capricho de los buenos. Puede ser la compra de unas gafas de sol de marca, preparar una cena con marisco fresco acompañado de un buen vino albariño, una escapada de fin de semana...


EL HOMENAJE

Todo esto viene porque este fin de semana hice uso, una vez más, de mi cuenta de jugar. ¡¡¡ME DI UN HOMENAJE!!! Y ¿saben por qué? pues porque yo lo valgo. La vida es corta y hay que disfrutarla, vivirla, sentirla. No todo es trabajo y estudio. Es más, mucho más.


Saqué un billete de avión (el destino lo reservo para mí, aunque mis amistades más cercanas lo saben) y realicé una reserva de hotel. Sólo diré, que el destino es, para mí, un lugar paradisíaco, idílico, donde nada más tomar tierra me olvido de todas las obligaciones y de cualquier problema que ocupe mi mente. Ni que decir tiene que el móvil estuvo apagado el fin de semana completo. 

Tenía claras varias cosas: la playa donde iba a pasar el día, incluyendo un baño de arcilla integral; el restaurante para comer el mejor caldo de pescado que he probado; y de resto, poco más. Iba sin prisa y sin expectativas. Haría lo que me apeteciera en cada momento... ¿que mejor forma de relajarse que esa?

Fue un fin de semana increíble. El homenaje perfecto.

¿Remordimientos? NINGUNO

¿Lo mejor de todo? la falta de remordimiento por el dinero invertido en este "capricho". Este ya estaba destinado a cubrir todo aquello que me apeteciera (siempre que tuviera ahorrado lo que necesitaba claro).

En ningún momento toqué dinero de otras cuentas. El dinero de las necesidades, libertad financiera, largo plazo, formación y donaciones estaba intacto. 

¡¡ YO CONTROLO MI DINERO Y
NO ES MI DINERO EL QUE ME CONTROLA A MÍ !!

No puedo asegurar, si antes de utilizar el sistema JARS hubiera hecho este viaje o no. Nunca se sabe. Lo que sí puedo decir es que sin lugar a dudas, hubiera tenido remordimientos por gastar ese dinero. En ese espacio temporal no controlaba el dinero, él me controlaba a mí. No quería gastar prácticamente nada en mí, cualquier capricho me parecía una locura. Solo gastaba el dinero en obligaciones (hipoteca, seguros, comunidad...) y necesidades (comida, gasolina, revisiones del coche...). No disfrutaba de mi dinero. 

En base a esto y a mi experiencia puedo confirmar que...

 
¡¡EL SISTEMA JARS FUNCIONA!!

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Monica Frey Grimm

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