Muscula tu optimismo. Haz gimnasia mental

Para lograr nuestros objetivos, es preciso entrenar nuestra mente de tal forma que siga adelante al margen de las ideas negativas que puedan cruzarse. 

Elimina de tu mente todo lo negativo. Cuando vengan a tu cabeza pensamientos pesimistas, páralos en seco para que no vayan a más. ¿Cómo? Pues ocupando tu mente en algo agradable que te haga sentir bien - una anécdota que te haga reír, un momento de relax de tus últimas vacaciones, tus amigos, etc.- o pensando en algo que acapare toda tu atención - cantar para tus adentros una canción que te dé energía, hacer cálculo mental, crucigramas, etc.- 

Cede el paso a lo positivo. No te sientas culpable si un día no sientes que las cosas salen como tú esperabas o deseabas. En esos casos, tienes que hacer un esfuerzo extra, fijarte en las cosas buenas que te suceden e intentar compartirlas con los demás.  "Ser optimista en la apuesta más difícil. La cómoda y fácil es ir de pesimista", advierte el humorista y humanista Eduard Biosca. 

La primera medida a tomar es cambiar el tono de voz - intenta que sea alegre y rebose energía - y utilizar palabras positivas. Si ves "desafíos" donde hay "dificultades" y "metas" donde hay "problemas", todo te resultará más fácil. 

Todo esto entra dentro de los retos anticomodidad. No es nada sencillo ni cómodo practicar esta gimnasia mental. Ya lo comentaba anteriormente pero, si quieres hacer tus sueños realidad, ser feliz.... debes pensar en positivo.

Basta creer que se puede hacer algo para tener ya medio camino hecho y la victoria muy cercana
 John Baines (filósofo)

Evaluando gastos: buscando alternativas

Ingresos anuales 20, gastos anuales 19,6 = felicidad
Ingresos anuales 20, gastos anuales 20,6 = miseria

Charles Dickens – David Copperfield
Es posible que te parezca muy simple pero quédate con el concepto. Sin paños calientes, está muy claro que gastar más de lo que ingresamos nos lleva a la ruina. Si este es tú caso, ponte las pilas, tienes que economizar como sea. 

Vivimos momentos difíciles, paro, subida de impuestos, bajada de ayudas, dismunición de salarios y un sin fin de contratiempos que hacen que nuestra economía vaya de mal en peor. 

Aún así hay cosas que podemos controlar. 

Te pongo un ejemplo claro y reciente. Ayer mismo se me cumplían 9 años de la hipoteca y me vinieron dos recibos que me visitan todos los años por estas fechas: el seguro de hogar y de amortización de la hipoteca. Hasta aquí todo normal pero claro, el importe era brutal, mi cuenta cayó bastante y mi estado de ánimo cambió por completo....mis cálculos y previsiones habían fallado.

Debía haberlo tenido en cuenta y buscar otras alternativas más económicas. El caso es que no lo hice, pero la parte buena es que ayer, tras el susto, me puse manos a la obra. Se lo comenté a otra persona y me dió el empujón que me hacía falta. Busqué otros seguros de hogar comparando precios y coberturas.  

Apareció otra compañía que me ofrecía las mismas coberturas e incluso las mejoraba ligeramente. Lo más sorprendente es que el importe anual era menos de la mitad de lo que pagaba enla actualidad...¡¡¡BESTIAL!!! 

Las compañías se aprovechan de nuestro pasotismo y de nuestra fidelidad. Hay que ponerse las pilas y buscar alternativas más económicas. Igual estos gastos son obligatorios y no podemos prescindir de ellos, pero sí podemos reducir los importes que conllevan. Si no son obligatorios, la solución es más sencilla...adios adios nos vemos

El caso es que cambié mi seguro del hogar pasando a la compañía más económica, y cancelé mi seguro anterior. Ahora pagaré un 55% menos al año por lo que he conseguido reducir mi cuenta de necesidades. 

El de amortización queda pendiente para hablar con los del banco y ver las condiciones de mi hipoteca. No sé si puedo cancelarlo o cambiarlo. Esto es algo que haré en breve.

Espero que este artículo te inspire...

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